Que ni se atreva

De la columna de German Dehesa tomo estas líneas.

“Elba Esther Gordillo. ¿Cómo se atreve ese depósito de toda corrupción, esa ignorantísima mujer, esa irrisión de toda la comunidad mexicana; repito ¿cómo se atreve? a pretender sentarse en la silla que fue de José Vasconcelos?. Si Felipe Calderón accediera a la solicitud de esta gángster, nos estaría enviando una señal inequívoca de su colusión con los peores intereses, con las formas más sucias de hacer política y con aquéllos que, a no dudar, son sus verdaderos y más profundos enemigos. Felipe, no te atrevas ni a pensarlo.

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