Se me va el avión…#1

Así es, heme aquí de regreso a la blogósfera como bloguero activo y no pasivo. Después de varios meses y varios borradores (más de 20) quiero retomar este “bonito” hábito.

Despegando
El aviooooón

El título del post no es con motivo de alguna enfermedad de pérdida progresiva de la memoria sino a las múltiples ocasiones en donde literalmente casi se me va el avión * … y uno que otro medio de transporte más. Desconozco la razón pero por más que trato de llegar a tiempo a un vuelo en algunas ocasiones Murphy TM se hace presente y hace que la presión me suba, comience a sudar frío y empiece a pensar en algún plan B para llegar a mi destino.

* Ya alguna vez se me fue y no fue precisamente por prisas. La causa fue muy diferente (sobreventa) y sigo muy agradecido con las personas que me echaron la mano.

A continuación, y en 2 o más posts, voy a enlistar las ocasiones en las que he estado entre volar y quedarme en tierra.

  1. Sueño académico: Éste era mi primer vuelo intercontinental y el que me llevaría a París (vía Ámsterdam) para comenzar el programa del master; como ven era muy importante para mí. Salimos con tiempo, mucho tiempo, de Toluca y se desató una lluvia tan impresionante que la velocidad del tráfico en La Marquesa era de alrededor de 40km/h. Mis cálculos mostraban que aún así llegaríamos a tiempo al AICM. Entrando a la Ciudad de México nos paró un agente de tránsito porque mi papá no traía pegada la calcomanía de la última verificación, misma que estaba en el portafolio de mi papá … en Toluca. Creo que el haberle mostrado al agente el boleto de avión y la causa de éste le tocó el corazón y nos dejó libres. La lluvia seguía y también seguíamos atorados.

    Poco antes del aeropuerto, a la altura del metro Oceanía y aún atorados en el tráfico, un tío con el que íbamos pidió a mi papá de abrir la cajuela para que mejor nosotros tomáramos el Metro y alcanzara a realizar el registro. Subimos como si fuéramos rateros las escaleras del metro y apenas llegué antes de que cerraran el registro. 4 ó 5 horas de antelación fueron apenas justas.

    El vuelo llegó con retraso a Ámsterdam, atravesé Schiphol en pocos minutos para llegar a la puerta de … Helsinki!! Habían cambiado la puerta y en mi pase de abordaje estaba marcado el erróneo. En 5 minutos regresé 1/3 de mi camino, pregunté y llegué a la puerta correcta donde el único que faltaba era yo.

  2. Sueño mundialista: Un muy buen amigo, @Pepitomb y yo nos dirigíamos desde Evry, en el sur de París, al aeropuerto parisino Charles de Gaulle. Íbamos en el RER y como estaba muy cansado le dije que me iba a dormir y que me despertara cuando llegáramos a la GARE DU NORD para ahí tomar otro que nos llevaría al aeropuerto. Mi sorpresa fue que me desperté cuando los rayos del sol me dieron en la cara lo cual significaba que YA habíamos atravesado París y él no me había despertado. Por qué? Porque él vio PARIS NORD y no GARE DU NORD. Problemas de comunicación y malas inferencias que casi nos cuestan perder nuestro viaje planeado para sentir el ambiente mundialista en Alemania. A este vuelo llegamos 40 minutos antes del vuelo, también JUSTO a tiempo para poder realizar el check-in (aerolíneas low cost).

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